Reconciliación/Confesión
Todos somos pecadores; cada uno, a su manera, se ha quedado corto respecto al ideal cristiano al que aspiramos llegar. Al hacerlo, nos distanciamos de Dios, no por sus acciones, sino por las nuestras. Nuestras preferencias y predisposiciones reflejan nuestra inclinación al pecado, a menos que hagamos un esfuerzo consciente por alinearnos con la voluntad de nuestro Padre. Nuestro Señor nos ha dado el Sacramento de la Reconciliación como medio para absolvernos de nuestros pecados.
Uno de los aspectos interesantes de la confesión es su enorme potencial para la sanación espiritual. Muchos salen del confesionario renovados y revitalizados en su camino espiritual. El simple hecho de desahogarse puede ser muy liberador. Es un aspecto verdaderamente práctico de este sacramento. Además, el secreto de la confesión es sagrado y jamás se quebrantará.
Pero mucho más importantes que estos beneficios terrenales son las gracias espirituales y la sanación recibidas. Como en todos los sacramentos, el penitente (o quien confiesa sus pecados) recibe la gracia de Dios, así como la absolución de sus pecados. Puede continuar su camino espiritual sin la carga de sus transgresiones pasadas, y la gracia del Espíritu Santo le fortalece en el camino, preparándolo mejor para alinear sus acciones con la voluntad de Dios para él y para la comunidad.
La Iglesia Católica Romana Corpus Christi ofrece el Sacramento de la Reconciliación en su horario habitual de 18:00 a 19:00 horas los martes y viernes. No se realizan confesiones el último martes de cada mes. Durante el Adviento y la Cuaresma, el horario del Sacramento de la Reconciliación para todas las parroquias locales se publica en el boletín parroquial.
Si no puede asistir a la Confesión durante estos horarios, llame a la oficina parroquial al (951) 272-9043.
Si le interesa que su hijo/a reciba el Sacramento de la Reconciliación por primera vez, comuníquese con la oficina parroquial. Se requiere cierta preparación, la cual corre a cargo de los padres. Se les proporcionarán los materiales necesarios para instruir a sus hijos/as.
Los adultos que no hayan recibido este sacramento con anterioridad deben comunicarse con la oficina parroquial para inscribirse en el programa OCIA (Orden de Iniciación Cristiana para Adultos). También existe un programa específico para adolescentes.
Gracias por contactarnos. Le responderemos lo antes posible.




